El viaje comienza con la recogida en su hotel en El Cairo o Giza, seguida de un pintoresco trayecto en coche hacia el Oasis de Bahariya, situado aproximadamente a 350 km de El Cairo. Durante el recorrido se realizarán dos breves paradas para tomar café, relajarse y disfrutar del paisaje. A lo largo del camino, pasará junto a vías ferroviarias que transportan depósitos de mineral de hierro hacia las acerías de Helwan, ya que el Oasis de Bahariya es una de las principales fuentes de mineral de hierro de Egipto.
A su llegada al Oasis de Bahariya, se reunirá con su experimentado guía de safari en vehículo 4x4, quien lo llevará a vivir una emocionante aventura por el desierto. La primera parada será el Desierto Negro, un impresionante paisaje cubierto por polvo volcánico negro que le da al terreno su aspecto característico. Continuando el recorrido, llegará al Oasis de El Haize, donde podrá disfrutar de un refrescante baño en sus manantiales naturales de agua caliente. Este oasis fue en su día un próspero asentamiento romano y hoy ofrece a los visitantes una fascinante visión de la historia de la región. Aquí se servirá un delicioso almuerzo tradicional egipcio. Antes de continuar, también visitará el Museo del Agua, que destaca la importancia de las fuentes de agua subterránea para las comunidades del desierto.
A continuación, se dirigirá hacia la Montaña de Cristal, una de las formaciones naturales más singulares del desierto. Conocida como la “Joya del Desierto”, este lugar presenta impresionantes cristales de cuarzo que brillan bajo la luz del sol. El viaje continúa hacia el Valle de Agabat, un paisaje remoto y surrealista formado por imponentes formaciones de piedra caliza blanca, moldeadas durante millones de años cuando la zona estaba cubierta por un antiguo mar. Aquí tendrá la oportunidad de vivir la emocionante experiencia de practicar sandboarding deslizándose por las suaves dunas.
A medida que continúa la aventura, explorará el famoso Parque Nacional del Desierto Blanco, conocido por sus extraordinarias formaciones de roca de tiza que recuerdan a animales y diversas figuras esculpidas por el viento y el paso del tiempo. Entre las formaciones más famosas se encuentran aquellas que se asemejan a camellos, hongos e incluso un enorme pollo. Tras admirar este paisaje casi de otro mundo, se dirigirá de regreso al Desierto Negro para disfrutar de una auténtica experiencia de campamento.
Al caer el sol, se instalará en el campamento, donde se preparará una cena tradicional de barbacoa al estilo beduino. Sentado alrededor del fuego, bajo un cielo lleno de estrellas, podrá disfrutar de la tranquilidad y la magia del desierto. Todo el equipo necesario para acampar incluyendo tiendas de campaña, sacos de dormir y colchones, estará disponible para garantizar una cómoda noche bajo las estrellas.